Este 2026 es un año especialmente significativo para los colegios del Regnum Christi en Chile. Tres de ellos celebran importantes aniversarios que reflejan una historia compartida de formación integral, evangelización y servicio: el Colegio Cumbres conmemora 40 años, el Colegio Highlands celebra 25 años y el Colegio San Isidro cumple 35 años de vida.
Cada uno, desde su identidad propia, ha sido parte de un mismo propósito: formar personas que, desde su fe, puedan transformar la sociedad y servir a los demás. Estos aniversarios no solo invitan a mirar con gratitud el camino recorrido, sino también a renovar el compromiso con la misión educativa que los une.
Las celebraciones de este año contemplan distintas actividades que buscan involucrar a toda la comunidad educativa, poniendo en el centro la fe, su historia y la proyección hacia el futuro.

Misas de Acción de Gracias: el inicio de las celebraciones
El inicio de estos aniversarios ha estado marcado por la celebración de la Eucaristía, como signo de gratitud y de puesta en manos de Dios de la historia y el futuro de cada colegio.
Colegio Cumbres: CDUC Cuatro décadas, un solo Cumbres.

El domingo 15 de marzo, el Colegio Cumbres dio inicio a la celebración de sus 40 años con una multitudinaria Misa de Acción de Gracias en el Claro Arena, que reunió a cerca de 3.500 personas, entre familias, alumnos, exalumnos, formadores, consagradas, sacerdotes y miembros de la Red de colegios RC.
La Eucaristía fue presidida por el P. Pablo Solís, LC, junto a otros sacerdotes, entre ellos tres exalumnos del colegio: el P. Javier Ayala LC, el P. Nicolás Brown LC y el P. Gastón Vicuña LC. La celebración reflejó con fuerza el sentido de comunidad y pertenencia que ha marcado la historia del Cumbres desde sus inicios.
En su homilía, el P. Gastón Vicuña LC, invitó a vivir este aniversario con una mirada puesta en Dios: “Hoy estamos aquí para celebrar de esta forma, porque queremos mirar al cielo y agradecer a Dios por todas sus bendiciones recibidas”, recordando que el Cumbres es “mucho más” que un colegio: una comunidad que crece y se renueva desde Cristo.
A través de una profunda analogía con el mundo del deporte, destacó el sello del Cumbres en la formación de personas con un “corazón vikingo”, es decir, hombres y mujeres que viven su fe con decisión, compromiso y entrega:
“El corazón vikingo es un corazón que entra a la cancha, que no se queda en la queja, que sabe amar y que se atreve a vivir su fe con esperanza, amor y fe”.

En representación del Regnum Christi, Cristián Nazer, consagrado y miembro de la Junta de Dirección de los colegios RC, relevó el lugar que ha tenido el Cumbres en la historia del movimiento en Chile, recordando que fue el primer colegio del Regnum Christi en el país y una semilla fecunda para muchas otras obras educativas y apostólicas. En sus palabras, agradeció a quienes han sido parte de esta historia y expresó el deseo de que el colegio siga siendo “un lugar donde muchos jóvenes descubran que están llamados a grandes cosas: amar a Cristo, servir a los demás y transformar el mundo”.
La celebración marcó el inicio de un año conmemorativo bajo el lema “Cumbres es más”, invitando a toda la comunidad a reconocer que el colegio trasciende lo académico, siendo una verdadera familia apostólica al servicio de los demás.
Al cierre de este emotivo encuentro, se entonó el himno del colegio y se cantó el cumpleaños feliz con entusiasmo, en un ambiente de profunda alegría, gratitud y unidad.
Colegio Highlands: 25 años formando corazones
El miércoles 19 de marzo, el Colegio Highlands de Chicureo celebró su Misa de Acción de Gracias por sus 25 años de vida, en una ceremonia realizada en el mismo colegio, que reunió a autoridades, familias, alumnos y colaboradores.
La instancia estuvo marcada por un profundo espíritu de gratitud. En sus palabras, el director Viterbo Cisternas destacó el camino recorrido como comunidad educativa: “Veinticinco años sembrando valores, acompañando procesos, formando corazones y mentes”.
Asimismo, subrayó el rol fundamental de las familias y formadores en la construcción del proyecto educativo: “Su confianza no es algo menor; es el cimiento sobre el que se edifica nuestro trabajo diario”.

En la homilía, el P. Pablo Solís profundizó en la misión educativa del colegio, recordando que educar va más allá de lo académico: “Educar significa sacar lo mejor de cada persona y ayudar a descubrir que todos estamos llamados a cosas grandes”. Y agregó: “Queremos educar y queremos evangelizar”, destacando que la vocación del colegio es ayudar a cada alumno a descubrir su misión, acompañándolos a desplegar lo mejor de sí.
A través de la figura de San José, destacó además el rol de los formadores como quienes saben mirar el corazón de cada alumno y acompañarlo en su desarrollo con fe, paciencia, humildad y constancia.

En esta misma celebración se vivió además un momento especial para la Generación 2026: la entrega de sus corbatas y corbatines de IV medio, hito que simboliza el cierre de una etapa y el inicio de nuevos desafíos.
La jornada concluyó con el canto del himno del colegio y el cumpleaños feliz, reflejando la alegría de una comunidad que celebra su historia con esperanza.
San Isidro: una celebración que se aproxima

En el mes de mayo, el Colegio San Isidro de Buin se sumará a estas celebraciones con una Misa de Acción de Gracias y actividades de comunidad como las tradicionales alianzas, dando inicio a la conmemoración de sus 35 años.
El Colegio San Isidro celebra con orgullo 35 años de trayectoria, una historia que comenzó en 1991 como un sueño de padres de familia de la zona de Maipo de ofrecer formación católica de excelencia a sus hijos, sin tener que migrar a la ciudad y separar a la familia. Bajo la guía de Monseñor Orozimbo Fuenzalida y con la asesoría de la Congregación de los Legionarios de Cristo, lo que inició con apenas 61 alumnos en una casa arrendada en Linderos, se transformó rápidamente en un proyecto sólido. Desde la colocación de su primera piedra, el colegio ha crecido hasta convertirse en una comunidad que hoy integra a más de 800 alumnos y 350 familias, consolidando un ambiente donde la excelencia académica y el espíritu de comunidad caminan de la mano.
Bajo el lema “35 años formando familias”, el Colegio San Isidro reafirma su misión esencial de acompañar a los padres en la formación integral de excelencia de sus hijos, situándolos como los primeros educadores en este proyecto común.
Un mismo espíritu, una misma misión
Estos aniversarios son una oportunidad para agradecer la historia de cada colegio, reconocer el camino recorrido y renovar la mirada hacia el futuro. Pero también permiten volver a lo esencial: lo que anima y da unidad a estas comunidades es el espíritu del Regnum Christi, que se expresa en una educación centrada en Cristo, en la formación integral de la persona y en el deseo de formar apóstoles y líderes cristianos al servicio de los demás.
En distintas etapas, contextos y generaciones, Cumbres, Highlands y San Isidro han ido dando vida a una misma misión compartida: ayudar a que cada alumno descubra que está llamado a amar, servir y transformar el mundo desde el Evangelio.



