¡Bienvenidos al año escolar 2021!

Estimados colaboradores:

Iniciamos este curso escolar 2021 en un contexto desafiante y a la vez, esperanzador. Desafiante por la asimilación de los aprendizajes luego de un año de pandemia, la necesidad de sostener un sistema de enseñanza tanto online como a distancia según van evolucionando los contagios, el conocimiento y cumplimiento de la normativa sanitaria, la implementación de mejoras en sistemas, tecnología y de conectividad, la nivelación de los aprendizajes de nuestros estudiantes y tantas cosas más.  

Entonces, ¿cómo puede haber esperanza en un contexto tan desafiante para todos? Quizás la respuesta la encontramos en uno de los focos de nuestro Proyecto Educativo, entendiendo que Cristo no es sólo el formador a quien imitamos sino también la meta a la que estamos llamados (Ideario, 6). Estos ojos fijos no sólo en el modelo sino también en la meta final nos permiten trascender a los desafíos e integrarlos a nuestro fin último. Y así, todo cobra un nuevo sentido, al punto que, incluso el desgaste que hemos padecido por tantas dificultades, pasa a tener un nuevo horizonte, como ofrenda generosa a Dios y a los miembros de nuestras comunidades. ¡Esa es nuestra esperanza! Es esa fuente inagotable, sobrenatural, inamovible contra todo pronóstico y contra toda dificultad que nos capacita para dar lo mejor de nosotros mismos.

Así como la esperanza es una virtud teologal, la tradición cristiana recoge la fortaleza como una de las virtudes cardinales, es decir aquellas virtudes fundamentales o principales. La fortaleza tiene dos partes: acometer y resistir, permitiéndonos enfrentar con el rostro y los brazos en alto los -a veces innumerables- desafíos que experimentamos, y al mismo tiempo, nos permite resistir frente a las pruebas a nuestra esperanza. La fortaleza es la virtud que ha permitido a los mártires resistir los mayores tormentos y también hablar con parresía y arrojo. Por eso los mártires son, como lo dice su nombre, testigos.

Pidamos a Dios que, al iniciar este año, alimente nuestra esperanza y fortaleza, para que podamos sobrellevar los desafíos que enfrentamos y nos bendiga con abundante generosidad para responder a la altura de nuestra misión encomendada.

Javier Bendek V.
Dirección Colegios RC
.